Día de la Cruz

Hoy es el “Día de
Los primeros testimonios que conocemos se remontan tan sólo al siglo XVIII, aunque este vacío documental no implica necesariamente que la fiesta no existiera desde antes. En cualquier caso, parece que la celebración popular de
Esta fiesta, en su vertiente popular, está muy extendida por toda España, aunque con variaciones muy significativas de unos lugares a otros. A pesar de ello, la celebración presenta en todas sus manifestaciones una serie constante de elementos comunes. El centro de la fiesta es una cruz, de tamaño natural o reducido, que se adorna, en la calle o en el interior de una casa, con flores, plantas, objetos diversos (pañuelos, colchas, cuadros, candelabros, etc.) y adornos elaborados. A su alrededor se practican bailes típicos, se realizan juegos y se entonan coplas alusivas. A veces hay procesiones, de carácter religioso o pagano. A la hora de establecer los orígenes de esta celebración popular de
Desde los autores renacentistas se pretende hacer derivar tales celebraciones de alguna festividad clásica grecolatina. Un escritor italiano del siglo XVI, Polydoro Virgilio, las relaciona con las fiestas romanas en honor de Flora, diosa que representa el eterno renacer de la vegetación en primavera (las Floralia, que duraban del 28 de abril al 3 de mayo), y con la procesión ateniense del Eiresioné en la época de la cosecha. Otros las vinculan con las fiestas romanas de Vulcano y de las divinidades Maia y Ops.
De todas las celebraciones clásicas con las que se quiere relacionar a las fiestas de mayo, la que más nos interesa es la de Attis. Según Ovidio, Attis era un hermoso joven que vivía en los bosques de Frigia. La diosa Cibeles lo eligió para sí, haciéndolo guardián de su templo, pero con la condición de que se mantuviera siempre virgen. Attis cedió al amor de la ninfa Sagaritis y entonces Cibele hizo que ésta muriera, derribando el árbol del que dependía su vida. El muchacho enloqueció y se castró, tras lo cual la diosa lo volvió a admitir en su templo. La fiesta, rememorando su muerte y resurrección, tenía lugar en el equinoccio de primavera. Comenzaba el 22 de marzo con la solemne procesión de un pino recién cortado (árbol en el que, según la leyenda, se había convertido Attis a su muerte), al que se adornaba con guirnaldas de violetas y bandas de lana. Los ritos proseguían hasta el día 27 y en ellos se incluían prácticas mistéricas y automutilaciones.
como consecuencia del empeño de la jerarquía cristiana por eliminar antiguas prácticas paganas y supersticiosas, muchas veces escandalosas y casi siempre contrarias a su moral, en un momento dado de su desarrollo las fiestas naturalistas de mayo se habrían transformado y agrupado en torno a un nuevo motivo,
Y como es tradición, el día 3 de Mayo como cada año, los granadinos se lanzan a la calle a celebrar el Día de
Fuente:







Basilio Pozo Durán dijo
no sé qué haces con una bandera republicana en tu blog y alabando una fiesta fascista como ésta
cuidado con las fuentes que consultas e infórmate debidamente antes de hablar de ciertas cosas (lo que cuentas es cierto pero no es "toda" la información)
esta fiesta era muy minoritaria y sobre todo después de la Guerra Civil con la gran crisis que sufrió Granada no estaban para hacer cruces, así que eran unas cuatro o cinco las que se hacían únicamente en los barrios más tradicionales y populares (en Plaza Larga del Albaicín, en la Plaza del Realejo y dos o tres sitios emblemáticos más)
el caso es que llegó el fascismo a re-españolizar Granada (a su manera) y en mil novecientos sesenta y algo (61, 62, 63, no recuerdo el año concreto) el Ministerio de Turismo (es decir, Manuel Fraga Iribarne), hizo "oficial" la fiesta que había sido popular y sólo desde entonces ese día dejó de ser laborable a partir de las 12h del 3 de mayo (antes se trabajaba al menos durante toda la mañana y era al mediodía para comer o luego por la tarde cuando la gente salía a pasear por los barrios para ver las cruces)
así que el fascismo (hoy en Granada representado por una alcaldía gobernada por el PP) se dedicó a subvencionar asociaciones vecinales para que pusieran cruces en cada placita y esquina (hay algunas muy feas donde para nada pega una cruz) de la ciudad
así este año han puesto la ley seca (no pueden poner barras ni consumirse alcohol en las calles, solo en el "botellódromo") y a cambio, para contrarrestar las pérdidas por no poder hacer negocio, han dado 3.000 euros (sí, medio millón de las antiguos pesetas) a cada una de las... atención, 38 cruces que se montarán en Granada
es una manera de convertir el mapa urbanístico de la ciudad en un martirologio de intolerantes y de casticismo rancio de una España que afortunadamente dejó de existir hace mucho tiempo
bueno, sólo quería aportar mi granito de información al tema
el caso es que hace un tiempo horrible en Granada y se van a fastidiar todos: los fascistas y los alcohólicos del botellón, jejé
un saludo!
3 Mayo 2007 | 10:55 AM