Ayer estuve en el concierto de Fito y Fitipaldis. Y bueno, qué decir, fueron 2 horas y casi media de inmejorable música y estupendo espectáculo.

Tocaron de todo, las canciones del nuevo disco (como no podía ser de otra manera), y otras muchas de su repertorio anterior. Y todo ello acompañado con el estupendo directo del que tiene fama Fito.

¿Momentos de la noche? Por supuesto, con la canción “Por la boca vive el pez”, o “Soldadito marinero”, o “La casa por el tejado”, donde el Palacio de Deportes parecía que se iba a caer con los aplausos. Y lo mismo ocurrió cuando cantó la estrofa de la canción “Abranzado a la Tristeza” que dice: “menos mal que con los rifles no se matan las palabras”.

En resumen, mereció la pena, sin duda. Gran artista es Fito, sin duda.