Historia del sexo en España (Capítulo XIII)
SIGLO XX
Comenzaron a divulgarse por Europa las ideas de Freud y el psicoanálisis, inspiradoras de la revolución sexual que hoy vivimos. En España el “doctor Mariano” fue su precursos. El “doctor” Mariano era un fraile excalsutrado que se ganaba la vida ejerciendo de curandero. Es fama que su diagnóstico para casi todos los malos era “tensión de bragueta” para el varón, y para la mujer “falta de riego de la vena principal de abajo”.
La victoria del bando conservador en 1939 afectó profundamente la vida sexual de los españoles. El nuevo Estado impuso oficialmente las normas morales de la Iglesia. Es decir, que el único objeto del sexo era la procreación dentro del matrimonio.
La moral dominante fomentaba la pasividad sexual de la mujer. La mujer honesta reprimía todo deseo impuro cuando su marido la poseía, a oscuras, sin despojarla siquiera del camisón, con el lecho conyugan presidido por el crucifijo. Algunas eran tan decentes que incluso rezaban antes del coito (y hasta es posible que durante) y desde luego se confesaban al día siguiente si habían sentido placer.
La Iglesia hacía cuanto podía para reprimir la masturbación. Los directores espirituales advertían sobre sus peligros: ceguera, tuberculosis, locura y otros males no menos terribles.
FIN
Historia secreta del sexo en España (Juan Eslava Galán)




