Bueno, pues nada, comienza la última semana del año. Un año 2006 que no ha sido especialmente bueno, emocional y sentimentalmente hablando.

Si lo miro desde el punto de vista objetivo, no me puedo quejar. 6 meses de este año 2006 de increíble e inolvidable Erasmus en Irlanda. He viajado más que en toda mi vida (Londres – dos veces-, Paris, Edimburgo…). He trabajado y aprendido mucho. He conocido a mucha gente. No se, muy bien.

Pero, como he dicho, emocionalmente, ha sido un año duro, especialmente de la mitad para detrás. Aunque no quiero hablar de ello, creo que mi blog y quien lo ha leído ha sido testigo de ello, y que, por suerte, de los golpes uno sale reforzado, y yo no puedo decir que no haya salido reforzada.

Y me he reconciliado con esa persona con la que llevaba tanto tiempo peleada. He encontrado a esa persona a la que tanto tiempo llevaba buscando. Yo misma (bueno, estoy en proceso). Aunque de ello hablaré en otro momento (quizás).

¿Momentos para recordar? Todos los viajes (dentro y fuera de España, sin duda).

¿Momentos para olvidar? Pues eso, a olvidarlos.

¿Personas a las que recordar y agradecer? Esther e Ingrid, compañeras de Erasmus; mis amigas, siempre mereciendo que las nombre por ser las personas más incondicionales y que mejor me conocen; Fernin, porque es una de las pocas personas por las que pondría las manos en el fuego (las dos) con los ojos cerrados… y sé que no me quemaría; Patri, porque la he conocido mucho mejor, y me alegro; Pablo, porque aunque nos picamos mil (ambos sabemos que es sin maldad) es capaz de, con una frase, hacerme reaccionar… y eso, a veces, se agradece. Y hay alguno más, pero estos son los principales.

Debo pedir perdón… no se me caen los anillos por hacerlo, y lo he hecho muchas veces, porque me han tenido que aguantar muchas tonterías e impertinencias. También he pagado por ellas. Pero quiero disculparme ante mi familia, que tanto han tenido que aguantar.

¿Un deseo para el 2007? Que sea un poquito mejor, llore menos y sonría más.