Historia del sexo en España (Capítulo V)
MUSULMANES
La nueva religión que se introdujo en España en el año 711 legitimaba el placer sexual y, en lugar de amenazar con la pena del infierno, enfatizaba las delicias que están destinadas en un Cielo poblado de bellas mujeres. Pero en el Islam la mujer es también inferior al hombre y debe sometérsele.
Aunque las mujeres se encontraban totalmente vigiladas por el hombre, aunque a veces conseguía eludir la vigilancia carcelaria y cometía adulterio. Para hacer frente a esta evetualidad, el dueño y señor recurría a veces a la extirpación del clítoris para privarla de toda posibilidad de experimentar placer sexual.
En Al- Andaluz, sin embargo, la mujer gozó de una libertad y una consideración social excepcionales, gracias en parte a las pervivencias matriarcales de los pueblos beréberes, muy recientemente islamizados, que constituían el grueso de los invasores. Las musulmanas españolas eran tan libres como nuestras compatriotas actuales.
Aunque parezca sorprendente, la industria del placer estaba en manos de los monjes cristianos y radicaba en ciertos monasterios establecidos en las afueras de la ciudad.
Los eunucos constituían una clase distinta. Generalmente eran prisioneros de guerra cristianos. Distinguimos entre los que habían sido castrados antes de la pubertad y no podían disimular su aspecto femenino, y los que habiendo sido castrados después de la pubertad conservaban cierta apariencia viril. Los eunucos constituían el servicio doméstico de las casas nobles y se especializaban en felación y cunnilingus
Relato de Ibn Hazn de un primer amor y de una experiencia sexual:
Un hombre principal me contó que en su mocedad se enamoró de una esclava de la familia. Una vez – me dijo – tuvimos un día de campo en el cortijo de uno de mis tíos, en el llano que se extiende al poniente de Córdoba. De pronto el cielo se encapotó y comenzó a llover. En las cestas de las viandas no había mantas suficientes para todo. Entonces mi tío mandó a la esclava que se cobijara conmigo. ¡ Imagínate cuanto quieras lo que fue aquella posesión, ante los ojos de todos y sin que se dieran cuenta! ¿Qué te parece esta soledad en medio de la reunión y este aislamiento en plena fiesta? Luego me dijo: jamás olvidaré aquel día.
Historia secreta del sexo en España (Juan Eslava Galán)




