LOS GODOS

Su moral sexual era más rigurosa que la de los romanos.

Según la tradición, el reino godo se perdió por un pecado sexual. Su último rey, Don Rodrigo, se prendó de una muchacha de la Corte, y la sedujo o la violó. El padre de la deshonra se vengó propiciando la invasión del reino por los árabes.

Y lo que lanzó a don Pelayo, según parece, a refugiarse en Covadonga y emprender la Reconquista, no fue el vibrante sentimiento patriótico que figura en los libros de texto, sino una venganza: el gobernador musulmán de Asturias le había desgraciado a una hermana.
Historia secreta del sexo en España (Juan Eslava Galán)