Canto a la vida (por un elfo)
Este suceso narra como un elfo, enamorado de un humana, la perdió a causa de la muerte infausta, y de cómo empezó una nueva vida junto a otra de su raza...
Lamentablemente el recuerdo aún persistía ahí...
Este escrito sirvió al grupo de aventureros en la campaña para que abrieran la gruta dónde el elfo encerraba su mayor secreto antes de fenecer. Cada verso de la poesía encierra un secreto que poco a poco se iba relacionando para abrir puertas y acceder a sitios secretos.
Estoy entre las rocas que nos vieron amar,
observo anegado en lágrimas el horizonte de tus ojos
la espuma de las olas gorgotean tu susurro en cada romper...
Día apagado desde el amanecer,
muerte hiriente en vida,
vacío dolor que me consumes desde mis entrañas,
desde la semilla de nuestro fruto;
te siento gélida en tu roce continuo...
me buscas entre tus tinieblas sollozantes en vano
y la cortina que nos envolvió oscurece mi vista.
Caímos poseídos por dulces de sangre,
nos amamos, nos quisimos,
supimos crear tiempo en lo inane,
asajamos el beso cándido...
el beso de nuestro vínculo salado.
La obra de tu cuerpo me encandila cada día
en los surcos ondulantes de las dunas crecidas,
entre la orilla fría necesitada de calor y aprecio;
sigues viviendo en mí, me sigues sonrojando en tus labios,
y yo no ceso de gemir por un mar opaco y un horizonte perdido.
Ahora ella es la fuerza y mi rabia,
asume mi pálpito y bombea mi pasión.
No eres tú, mas siempre lo serás.
Respiro envenenado de tu dulzura
cosechando la mies marchita de un ángel,
un espíritu de amor que sucumbe ante tu rostro,
una diva bendita en mis manos, en mi corazón.
Me abandonan las fuerzas...
siento el rugoso tacto de tus ropajes sobre mi espalda,
unas rocas cubiertas de musgo marchito presto a renovarse
en la sanadora caricia del mar creciente de furia.
No hemos acabado,
el sendero que planteamos aún se abre desafiante;
la soñadora plata que separó nuestras manos ahora me señala,
y he de batirme,
he de alzar la mirada y abrazar al destino tronante.
Ella me acompañará,
ella forjará la visión de mi realidad,
será una voz que contemplar y un cuerpo que mostrar.
Tú, siempre estarás conmigo,
endulzando mi pensar y mi respirar,
pendulando el raciocinio de mi existencia
en cada crepúsculo de recuerdo.
Con la nieve de tu rostro enfrío mi temple,
el ardor de una sangre que te añora,
mi hálito cansino se rinde frente a tu candor,
la profecía de haberte conocido persiste en mí,
mora en mi sentir.
Ando sobre la blanca playa de tus ojos,
y ella roza mis pies en cada huella vacía
mientras tu ímpetu me limpia en cada batir de olas.
Me mojas y me acaricias,
una gota caliente despide mi mirada caída,
la niebla de la nostagia me va captando...
y tú te vas alejando, te despides...
Mi alma subsiste sóla,
acompañada de una estrella implorante,
y de un recuerdo flagelante.
En la muerte dejaremos de vernos
para ver hacia el mismo destino,
para compartir el frío y la sal,
el agua y el viento.
El fuego crecerá sobre la fina arena en cada beso,
la tortura de un desamor nacerá...
Quiero tocar tu llanto,
anudar nuestras manos en el tanteo de nuestros cuerpos,
anhelo la crema envolvente de tu saliva,
el pálido susurro de tus movimientos sibilinos.
Quiero verte de nuevo, ángel cupido,
quiero ser infiel a mi destino.
Te quiero rosa verde del desamor,
báñame de nuevo en la soledad de mi arena gris.
Bésame para hacerme sentir.





azuloscuro dijo
Me gustaría tanto hacer realidad todos esos versos...
Saludos elficos
un beso
12 Octubre 2006 | 01:55 PM