Hay palabras que se te quedan clavadas como el más mortal de los puñales. Conversaciones que se repiten en tu cabeza una y otra vez…. y que modificas miles de veces buscando dónde estuvo el error, qué pudiste decir, o callar, para que todo hubiese salido mejor...todo inútilmente.
A veces te arrepientes por haber dicho algo… y muchas veces te preguntas cómo hubiesen sido las cosas si hubieses sido más valiente y hubieses dicho aquella otra cosa, eso que pensabas, eso que querías decir pero que, en algún momento, no encontró la fuerza suficiente para traspasar la barrera de tus labios.
¿Cuántas veces no has querido hacer algo que no has hecho?
Supongo que las oportunidades pasan, una sola vez, a veces incluso dos… pero ya no más… luego solo te quedará el “y si”.
Yo no quiero más “y si”. Hoy por hoy prefiero arrepentirme de algo que he hecho a preguntarme otro “y si”. Aunque intenraré no hacer daño a terceros, el gran reto, supongo. No se mañana, hoy es así.