Se va mi amigo. De repente me he dado cuenta… se va. Se va mi confidente. Quedan otros, pero él es insustituible… en el fondo, (y no te rías) es especial. No nos vemos mucho pero, sabemos que estamos ahí, incondicional, sin prejuicios, sin pelos en la lengua, de verdad. Y ahora, te vas.

Sé que seguirá estando ahí, pero no es lo mismo. El saber que en el día a día no podré contar con él para, simplemente, decir chorradas, o quejarme del mundo, o autocompadecerme, o meternos el uno con el otro sin razón (y siempre con amor)… se me hace extraño… se me hará raro.

Nunca te lo he dicho, pero a pesar de todo, te busco en mis momentos de alegría, y en los de tristeza, cuando necesito una palabra de alivio… aunque no siempre te cuente el problema… aunque no siempre te encuentre.

Sé que no te he perdido, confío en que eso nunca pasará. Sé que eso yo también lo he vivido, que es una tontería, que es temporal. Pero siento la necesidad de decirte que te voy a echar de menos.

Y no pongo tu nombre para que no quepa la posibilidad de que te incomode, jeje. Además, así nadie podrá decir que iba por ti XD.

Mucha suerte. Disfruta de todo al máximo. Pásalo bien. Hasta diciembre!!!!