RESCATE DE MI ANTIGUO BLOG
He estado hablando con un amigo, sobre la soledad. Es un tema que siempre da mucho de qué hablar. El problema no es cuando estás solo, el problema es cuando te sientes solo. El problema es cuando los que tienes a tu alrededor no llenan ese huequito que te angustia. Entonces es cuando más vacío te sientes.
El problema es cuando hay gente que significa para tí mucho, y te das cuenta que tú no significas tanto como creías. El problema es cuando sientes que no tienes a nadie de quien echar mano. El problema es cuando te das cuenta de que has desatendido a gente a la que realmente le importabas, y ya es demasiado tarde. El problema es no haberle demostrado a la otra persona que te importaba, no haber sabido que le llegue el mensaje. El problema es haber hecho llorar a alguien que quieres. El problema es haber llorado por alguien que no te quiere. El problema, en definitiva, es sentirte solo.





Cierto, el problema no es estar solo, eso en ocasiones se disfruta, es sentirse solo, y eso puedo ocurrir en un bar repleto de gente...
Yo he sido causa de hacer sentir la soledad, y en ocasiones he sentido la soledad, que aunque me gusta hay momentos en que el sentimiento de soledad es demasiado fuerte
Saludos solitarios
El romántico es aquel que se siente solo aún en la muchedumbre
Bécquer lo grita todo el tiempo en sus bellas metáforas
yo considero que no estamos solos, sólo nos parece.
Un gran abrazo
Andrómeda miau
Totalmente de acuerdo con aquello de que el problema no es la soledad, sino Sentirse Solo.
La soledad debería ser una opción, no una imposición.
Saluditos
Wendy
La soledad te hace enloquecer.
La soledad es fuente de evolución espiritual.
La diferencia entre un efecto y otro, es cuan voluntaria resulta.
Cuando buscas la soledad, la disfrutas y puedes sacar de ella las mejores ideas y decisiones. Lo mejor de ti surge de tu contacto contigo misma, rodeada de la soledad que te permite no distraerte.
Cuando no la buscas, te trae dolor, desesperanza, locura. Coincido con Wendy, es gratificante y útil cuando es una opción, no una imposición.
Deberíamos provocar cada vez más momentos voluntarios de soledad, pues dialogaríamos más con nuestro yo y seríamos mejores personas.
Gracias por agregarme a tu blog. También te he enlazdo.
Besos