En primer lugar hay que decir que no hay ninguna clave, sino que cada persona y cada situación es un mundo. El tiempo es el que lo cura todo, sin más. Lo que existen son ciertas ideas que pueden acelerar la recuperación, o hacerla incluso más llevadera. Pero no olvidemos que, a lo largo del camino, habrá recaídas. Es normal.

- En primer lugar es importante querer superar la crisis. Hay veces que nos encontramos mejor autocompadeciéndonos. Pues bien, debemos terminar cuanto antes esta fase, aunque tomándonos el tiempo necesario para que, cuando hayamos decido salir, sea de verdad. Para ello nos puede ayudar el preguntarnos hasta cuando vamos a perder nuestro tiempo como un alma en pena por la vida, algo que además nos perjudica en otros aspectos.
- Igual de importante es el convencernos que vamos a seguir para delante. Para ello es importante recordar que otras veces lo hemos pasado mal y lo hemos superado, así que cuanto antes empecemos la recuperación antes acabará. El problema no es el fin del mundo, y sabemos que tarde o temprano podremos con él… así que mejor temprano que tarde.
- No encerrarnos nunca. Intentar tener siempre la mente ocupada bien con cosas, bien estando con gente. Si empezamos a darle vueltas a la cabeza entraremos de nuevo en la autocompasión, y eso no es lo que queremos.
- Intentar rodearnos de gente que tire de nosotros a flote, porque si nos rodeamos de gente que nos crea inseguridad, miedo, confusión, u otros problemas, corremos el riesgo de volver a caer dentro del pozo. Tenemos que ser conscientes que en nuestra situación no podremos soportar, ni tirar para delante, con cosas que, quizás, en otras circunstancias, sí hubiésemos podido.La felicidad no es el estado de mayor alegría posible, sino obtener la mayor satisfacción posible dentro de los márgenes posibles

” (Jordi Fernández Castro)
>