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La Coctelera

Categoría: Curiosidades

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Mata 443 pollos a gritos

Me lo contó un amigo (Fer, el que siempre encuentra las noticias curiosas), y son las noticias esas curiosas, que te preguntas cómo ha podido suceder algo similar. Así que cuando llegué a mi casa de la biblioteca me decidí a buscar la noticia.

Y sí, el titular es claro: Un niño chino de cuatro años mata a 443 pollos a gritos

Si quieres leer la noticia entera, pincha aquí: Matapollos

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Historia del sexo en España (Capítulo XI)

ILUSTRACIÓN

A pesar de la teórica emancipación de la mujer, la doble moral al uso permitía que el marido tuviera una “entretenida”.

En duro contrate con la miseria de la calle de aquellos tiempos, algunos burdeles elegantes deslumbraban con un sofisticado artilugio procedente de Francia: el bidé, o “pila bautismal del sexo”, como lo denomina Ernesto Jiménez Caballero en so “Oda al Bidé”.

En cuanto a las técnicas de amor parece que con la mayor tolerancia sexual se introdujeron suertes antes desonocidas. En los manuales de confesores empieza a figurar la cinepimastia o masturbación entre los senos. Con cierta frecuencia se mencionaban también olisbos y consoladores.

Historia secreta del sexo en España (Juan Eslava Galán)

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Aprende a ser infiel

Se ve de todo en la red!!!

Navegando, he llegado a una página que te explica cómo ser infiel. La paginita en cuestión comienza de la siguiente forma: Para ser infieles no es necesario que nadie os aconseje. Simplemente debéis salir de casa, coger a la primera vecina (o vecino) en edad de merecer y darle cuatro meneos en el ascensor. Pero mucho me temo que eso no es la infidelidad, eso es un recalentón que puede haceros saltar la junta de la culata en forma de rodillo de cocina golpeándoos una y otra vez en la cabeza. Para ser infieles hay que marcar un plan, conseguir un lugar discreto, música, flores, cena... Hay que trabajarlo. Aquí van unos modestos consejos para que vuestra infidelidad sea mas fructífera o como menos un poco mas llevadera.

Y bueno, el resto lo podéis leer en http://www.personal.able.es/cm.perez/infiel.htm.

Lo dicho, ya se puede aprender a hacer y a ser todo. No comment.

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Historia del sexo en España (Capítulo X)

EL IMPERIO SEGUNDA PARTE

En aquella época, una gran cantidad de casados eran traicionados por sus esposas. El marido engañado y el padre o el hermano de la adúltera podían disponer libremente de la vida de los amantes personalmente o por manos de la justicia.

En 1556, Felipe II había emitido una pragmática contra “los maridos que por precio consintieren que sus mujeres que sean malas de su cuerpo”. La tendencia se acentuó en el siglo siguiente. En las grandes ciudades era frecuente que la justicia condenara a los carnudos notorios al paseo infamante por las calles principales. Pera esta ceremonia, la cabeza del carnudo se adornaba con cuernos y ristras de ajos; la esposa iba detrás azotándole la espalda y el verdugo cerraba procesión azotándole a ella.

Otro lugar de encuentro entre hombres y mujeres era el teatro. Hay que tener en cuenta que los actores constituían una casta de gente perdida, a la negaban la comunión y el entierro en sagrado, pero eran objeto de deseo y curiosidad general.

Otra nota que llamaba la atención en la España barroca era la gran abundancia de eunucos. En 1600, el Papa Clemente VIII había autorizado la castración como medio de obtener cantores de torax poderoso y laringe infantil. El mercado de eunucos pervivió hasta 1903, cuando fue prohibido por León XIII.

Historia secreta del sexo en España (Juan Eslava Galán)

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Historia del sexo en España (Capítulo IX)

EL IMPERIO

Los habitantes de la ciudad disfrutaban de mayor libertad sexual que los del medio rural. En cualquier caso, la Iglesia elevó el matrimonio a la categoría de sacramento y se aseguró su administración. Pero aún así no consiguió el control absoluto de la vida sexual.

La mujer debía llegar virgen al matrimonio. Así, el empleo de remendador de virgos continuó su floreciente ascenso.

Sorprender la gran cantidad de hijos ilegítimos, muchos de ellos expósitos, que afloran en los documentos. El bastardeo llegó a ser casi una institución, comenzando por la propia casa real. A pesar de ello, la natalidad era muy baja debido a la intensa mortalidad infantil, a la larga lactancia y al coitus interruptus.

Por esta época se inventó el preservativo, pero no se divulgó hasta el siglo XVIII, en Francia e Inglaterra, y el siglo XIX en los países latinos. Parece ser que el padre del invento fue el cirujano italianao Gabrial Falopio. Era, en su primera versión, un pequeño forro de tela embebido de una decocción de hierbas específicas. A finales de siglo un tripero perfeccionó el invento fabricándolo con membrana de cordero.

A quien practicaba la homosexualidad se le condenaba a la hoguera. Huyendo de la quema, muchos homosexuales nobles se metían a marinos, atraídos por la mayor permisividad que imperaba en los barcos, donde las tripulaciones pasaban meses enteros sin contacto alguno con mujeres.

La psicología moderna ha establecido que la represión de los instintos sexuales acarrea neurosis. La etilogía de la histeria, señalada por Freíd, explica hoy muchas obsesiones de los moralistas cristianos. La Iglesia medieval lo entendió así y consintió que sus clérigos mantuvieran concubinas y barraganas; más adelante amas y sobrinas.

El confesionario, inventado en el siglo XVI, fue el instrumento que vino a favorecer los idilios amorosos entre el confesor y la penitente. Aunque la solicitud de actos deshonestos por parte del clérigo fue declarada herejía en su calidad de atentado contra el sacramento de la confesión, no por ello dejó de producirse.
Cuando un solicitante sádico daba con una hija de confesión masoquista, el resultado era un flagelante, variedad sádica de los solicitantes. La Inquisición llamaba flagelante activo al que administraba la penitencia y pasivo al que la recibía. Algún caso se daba de mixto activo – pasivo, cuando confesor y confesada se zurraban mutuamente.

La vida sexual del siglo XVII presentó, según Marañón, dos características: el contubernio con la religión y el sadismo. El dolor, tanto físico como psíquico, suscitaba pasión.

Los libertinos y galanes contaban sus conquistas con virgos cobrados. Y aquellos que no tenían prendas naturales o aptitudes para la conquista amorosa procuraban cobrarlos. Los virgos llegaron a venderse por escritura notarial

Historia secreta del sexo en España (Juan Eslava Galán)

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Historia del sexo en España (Capítlo VIII)

RECONQUISTA SEGUNDA PARTE

La homosexualidad femenina se toleró en la Edad Media por razones doctrinales, puesto que su práctica no entrañaba derramamiento de semen. La masculina, en cambio, fue severamente reprimida.

El otro gran delito de índolo sexual fue el aborto que, junto con el infanticidio, estuvo muy divulgado como medio para controlar el crecimiento de la familia.

Durante la Edad Media fue bastante corriente no sólo que los clérigos mantuviesen mancebas, sino que las exhibieran públicamente como si de legítimas esposas se tratase. La costumbre tuvo su origen en los matrimonios espirituales, con teórica exclusión del sexo, que la Iglesia toleró en los primeros siglos medievales.

La farmacopea erótica ofrecía un amplio catálogo de remedios de origen tanto mineral como vegetal o animal. Los compuestos para remedios de amor eran muy pintorescos: por ejemplo, para enamorar a un hombre se le daba de comer pan amasado sobre el pubis de la mujer; para evitar que la mujer se quedara embarazada se friccionaba el pene con vinagre antes del coito; para espesar el semen y desarrollar la potencia sexual se recomendaba el potaje de turnas de toro (lo que justifica el dicho “de lo que se come se cria”).

A pesar de todos los remedios que proveían las hechiceras, se daban muchos casos de mujeres insatisfechas. Aunque quizás la íntima razón del desvalimiento amoroso fue olfativa más que estética. La cristinandad nacional se lavaba poco, y lo cierto es que el olor descompuesto del sexo femenino era perfectamente perceptible en torno a la mujer.

Sobre el siglo XV se difundió la creencia de que los brujos se reunían para celebrar una especie de misa sacrílega denominada aquelarre o Rabat en la que copulaban con el diablo y entre ellos, si respetar condición ni parentesco. El aquelarre viene a ser una mezcla de fiesta, misa negra, reunión secreta, romería, carnaval y orgía sexual. Los inquisidores interrogaban a sus víctimas hasta que, vencidas en el dolor y la desesperación, les confesaban, en sus más absurdos detalles, las patrañas que ellos mismos habían contribuído a crear.

Historia secreta del sexo en España (Juan Eslava Galán)

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Historia del sexo en España (Capítulo VII)

RECONQUISTA

La sociedad medieval, a pesar de sus intensas creencias religiosas, estaba mucho más desinhibida que la nuestra en lo que atañe al sexo. No obstante, como la Edad media abarca casi un milenio, podemos encontrar en ella las más variadas costumbres amorosas.

El conocido “derecho de pernada” es una leyenda morbosa, consistente realmente en que en el día de la boda el señor feuda extendía una pierna en el lecho de los recién casados. Esta costumbre provenía de cierta creencia de los pueblos primitivos de que el alma se transmitía por el semen que fecunda a la hembra; para evitar esta pérdida de alma, se recurre a un fecundador sagrado.

Otra imagen sexual de la Edad media es el cinturón de castidad. Es cierto que algunos esposo celosos impusieron el uso diario de esta prenda a sus esposas.

Un símbolo sexual fue el cabello largo, que el hombre exhibía libremente, en tanto que la mujer, que lo llevaba largo y suelto mientras se conservaba virgen, se lo cortaba o recogía en cuanto se casaba. Y los torneos se convirtieron en teatros eróticos en los que el hombre combatía por un fetiche que simbolizaba el himen de la amada.

El matrimonio entrañaba la obligación del débito conyugal, incluso si era reclamado en días de abstinencia. A efectos legales la convivencia no era imprescindible.

La mujer debía permanecer fiel al marido. Sólo en dos casas su yacimiento con otro hombre que no fuese su marido no se consideraba adulterio: por violencia o por yerro. El Fuero real concedía al marido burlado la facultad de perdonar a los culpables o ejecutarlos, pero no podía perdonar a uno de ellos y castigar al otro.

Historia secreta del sexo en España (Juan Eslava Galán)

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Historia del sexo en España (Capítulo VI)

MUSULMANES SEGUNDA PARTE

En todos los zocos de perfumistas se vendían afrodisiacos. Una de las recetas era la siguiente: “aquel que se sienta débil para hacer el amor debe beber, antes de irse al lecho, un vaso de miel espesa y comer veinte almendras y cien piñones, observando esta dieta tres días”.

Entre los anticonceptivos destacan el colocar un ramo de petunia bajo el colchón del lecho donde se iba a practicar la relación, o el llevar la mujer colgada del cuello una bolsita con ciclamen, un colmillo de víbora y el corazón de una liebre. El coitus interruptus estaba prohibido de forma más o menos unánime.

Viendo estos métodos, es normal que se soliera recurrir a los anticonceptivos, entre los que destacaba fumigarse las partes verendas con estiércol de caballo. Si a pesar de ello no se remediaba la ambarazada, el último remedio era confiarse a un cirujano o una partera.

También se utilizaban juguetes sexuales, como el anillo cosquilleador que se fabricaba desecando un párpado de cabra en torno a un palo tan grueso como el pene del usuario. En el momento de la erección, se insertaba en la base del pene.

Los árabes practicaron con cierta asiduidad las relaciones homosexuales, a pesar de la prohibición coránica y del rigor con que las leyes las castigaron en ciertas épocas. En alguna época la moda femenina se virilizó hasta el punto de que las mujeres se disfrazaban de muchacho para atraer a sus enamorados.

En cuanto a la homosexualidad femenina, su práctica fue bastante común en el cerrado mundo del harén, aunque estaba prohibida y se castigaba duramente

A los adúlteros se les castigaba con la lapidación.

Las leyes religiosas prohibían también el coito con animales, si bien se toleraban cuando lo requería la salud del que lo hacía. Los árabes creían, y en ciertas zonas se sigue creyendo, que las enfermedades venéreas se remedian por este conducto.

Historia secreta del sexo en España (Juan Eslava Galán)